Herpes zóster Síntomas y tratamiento

como curar herpes zóster

Causas y curas del herpes zóster


Es conveniente tratarlo lo antes posible

Aunque en la mayoría de los casos la erupción cutánea (uno de los síntomas principales) desaparece a las pocas semanas, el dolor puede ser muy intenso y llegar a durar varios meses; en este caso hablamos de neuralgia postherpética.




Se trata de un virus tan antiguo como el hombre y es el mismo que causa la varicela. Después de que se pueda llegar a tener varicela, el virus está inactivo en el cuerpo preparado para salir al exterior. El herpes zóster aparece cuando el virus encuentra las circunstancias propicias para activarse. Puede hacerlo en cualquier momento y edad, aunque lo habitual es que suceda en las personas mayores de 50 años.
El virus se transmite a partir de las vesículas cutáneas características del herpes zóster, no por contacto directo con estas, sino que se trata de una transmisión aérea a través del proceso de descamación de la piel de la persona infectada. Las escamas se esparcen por el aire y son inhaladas por cualquiera que esté cerca.

La primera señal, el dolor

Entre un 70 y 80 % de las personas sienten dolor en la misma zona del cuerpo donde días después aparecerá la erupción vesiculosa. Este dolor lo describen como punzante, ardiente, que produce escozor o que, simplemente, pica. Pasados unos cuatros días se formarán úlceras. Durante esta fase las lesiones son altamente contagiosas pues el virus se encuentra dentro de las vesículas.
Al cabo de unos siete a diez días, se secan y se convierten en costras que ya no se consideran infecciosas. Estas pueden durar entre tres y cuatro semanas y causar algún tipo de pigmentación en la piel o, incluso, dejar cicatrices.
El tiempo que pasa desde la aparición del dolor hasta la de la erupción es el que tarda el virus en multiplicarse y llegar a las terminaciones nerviosas de la piel. Además, algunas personas presentan otros síntomas como dolor de cabeza, fiebre, malestar o cansancio.

Cuando el herpes zóster ataca al ojo, puede dañar la córnea y afectar a la visión
Cuando la persona no presenta la erupción, el dolor se puede confundir con otros procesos, como una angina (si ocurre en el pecho), un ataque de glaucoma agudo (si afecta a la zona ocular), etc., dependerá de la zona afectada.

Tratamiento: importante en las primeras 72 horas





El tratamiento consiste en dar antivirales orales. En los países suelen aplicarse estos cuatro: aciclovir, famciclovir, valaciclovir y brivudina.
Esta medicación está recomendada en personas mayores de cincuenta años, ya que en este grupo de edad favorece una curación más rápida y reduce, en caso de que aparezca, la duración e intensidad de la temida neuralgia postherpética.
Se recomienda iniciar el tratamiento durante las primeras 72 horas desde la aparición de las vesículas, porque cuánto antes se comience más eficaz será.

Una vacuna, pero no para toda la población

Existe una vacuna que reduce la probabilidad de desarrollar herpes zóster y neuralgia postherpética casi a la mitad. No obstante, todavía existen muchas dudas relacionadas con la duración de la inmunidad que esta vacuna proporciona.
Tal es así que, a día de hoy, la Organización Mundial de la Salud no suele recomendar vacunarse frente al herpes zóster.

Leave a Reply

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE